domingo, 21 de junio de 2015

Sobreviviendo el suelo

No puedo evitar sentir el suelo en mi mejilla, el dolor imperante, las blasfemias y la falta de amor.
Justo cuando estaba feliz cuando podía sentir sus labios rosar los míos cuando sus manos se entrelazaban con las mías, decidió que no estaba feliz, que no era feliz, que quería ser un ser distinto, que no amaba la idea del abrazo que no amaba el objeto de nuestro ser, y que debía dejarme ser.
Yo solo se que siento como mi estomago me pide comida pero el resto de mi cuerpo se siente cansado de andar.
Imaginar un cumpleaños no tan feliz, imaginar la vida de mi mundo cuando era todo gris, antes de tener color, antes de tener una razón para vivir.
Nunca había vivido el abandono, ese trago insalubre amargo de mierda, la sensación de haber amado y haber perdido, la pérfida sensación de la mierda rodesiana con la que mi existencia no se tolera.
Entérate que nunca te quiso y que nunca te querrá, que nunca te respeto t nunca te respetará.

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