La hipocresía y las ganas de no hacer nada imperaban, solo me quedaba algo sincero, tu.
Tu revoloteabas en los alrededores de la oscura noche, y tu cabellera se horientaba y desorientaba por todo tu ser, eras feliz.
Yo que vi iluminarse tus ojos negros a la luz de la luna lo se, yo que vi tu camisa convertirse en una Curita para los dos, to conocí tu interno mas profundo y tu externo mas superficial. reprocho mi cobardía y tu inmadura forma de no decir nada...
Porque no vi esa noche que la luna era nuestra única lampara, que nuestro calor el único combustible y las subidas de la carretera nuestro único camino a nosotros...
Lo único honesto que tuve, incapaz de decir nada cuando atravesaste todos los muros que por fin me separaron de la honestidad brutal que tanto ame.
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