Entre dolores y despedidas poco a poco nos convertimos en seres infelices..
Con el tiempo el mar se veía más lejano, el cielo más gris y el atardecer más brumoso.
Esas noches de pasión pasaron a ser un recuerdo de la decadencia, y el dolor se hizo presente.
Una máquina del tiempo sería ideal, para que las noches más hermosas regresen...
No se sí mañana van a regresar esos atardeceres..
Sólo se que ya no me pierdo en tus brazos, porque encontrarme al fin fue más fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario