No quiero recordar otra cosa más que tus ojos negros sobre mi, mis dedos jugueteando con tu barba, aferrados uno al otro como si no hubiera mañana.
Necesito tu mirada comiéndome todas las mañanas, para saber que hay un presente absoluto, necesito tu mirada para ver más allá de mi ser.
Me haces olvidar todo el miedo que me das, me haces recordar todo el amor que puedo dar, y todo lo que puedo esperar, el terror que tus ojos negros pueden dar que no volteen a verme nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario