sábado, 4 de febrero de 2012

para tu desgracia

Para desgracia tuya, no sé qué está de moda, porque la moda invade los ambientes y carece de corazón propio.
Para desgracia tuya, lo que tu consideras propio es ajeno a mi piel, y es que tu piel es rubia o almenas eso busca, y mía morena o almenas en eso se transforma cada vez que ve los ojos del entorno real que tenemos presente.
Para desgracia tuya, tu entretenimiento está en el movimiento eterno de cerámica y luces brillantes, cuando más disfruto la oscuridad y los sonidos alucinantes que la noche me trae a diario.
Para desgracia tuya, tus ojos son azul claro, sensibles a cualquier iluminación blanca del sol externo, los míos son negros profundos, que ni la noche puede tolerar revolver.
Para desgracia tuya, tenes la mala costumbre de existir costosamente ante la inmensidad del cielo, cuando habremos quienes hacemos económica la forma de ser feliz en el terreno real.
Para tu desgracia, te olvidaste que la tierra que te forma es en realidad la misma de todas las demás, pero el color que la tierra adueño tu ser, te hace olvidar las nimiedades de la vida. Estupideces, tonteras y babosadas si así lo quieres, pero hacen a más gente feliz que las luces que iluminan el grueso y cargado ambiente de tu vida.
Te olvidaste poco a poco que los detalles de estupidez inmensa felicidad momentánea y efímera….
Será que es para tu desgracia cargar con esos zapatos de tacón y tus cabellos lisos de calor, o la mía no peinar mis cabellos, y mantener mis pies descalzos.
Posiblemente ser lacra en la sociedad fue mi rol eterno que nunca entenderán quienes son superiores a mí y es que al final, la revolución no la hicieron las masas pequeñas de conformismo absoluto en la inmensidad del mar, fueron los pequeños duendes que anclaron sus lanchas en playa de bichos que crearon conquistas de reinos absolutos.
Quizás no sé si sea tu desgracia o la mía, personalmente, yo vivo feliz en mi desgracia, ¿y tú?

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